De profesión, bombero

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Serán los años, o “el rodaje” como diría Indiana Jones, pero ya no me hace gracia que me vengan a decir eso de “¡Que bien vivís los bomberos!”, y menos después de una hernia, dos meniscos rotos, distensión de los ligamentos de las rodillas e inumerables dolores por todo el cuerpo, por no hablar del insomnio y de las imagenes de servicios en los que he estado que me acompañarán hasta que me muera y que nadie debería ver.

Cuando aprobé hace 12 años, reconozco que esbozaba una pequeña sonrisa cada vez que alguien me decía la frasecita en cuestión. A los que se ponían muy pesados, les respondía “¿Y porqué no te preparas tu la oposición?” Está en mano de cada uno intentar ser bombero. Sólo hace falta estudio, entrenamiento y constancia. Así que si te gusta mi trabajo, deja de perder el tiempo con envidias infantiles y ponte a estudiar y a entrenar.

Para el oficio de bombero, además de trabajo y constancia, también hace falta tenerlos bien puestos, porque el mismo trabajo te va a poner a prueba unas cuantas veces durante tu carrera. Ya sea poniendo en riesgo tu vida, o viendo cosas que a muchos le harían vomitar al instante.

Lo normal es ver a gente viva quemada, o muerta quemada, o muertos sin más; ancianos, jóvenes o, lo que sin duda es lo peor que puede pasarnos, niños o bebes muertos. Gente atrapada, gente desesperada, gente suplicando ayuda, gente desmembrada en sus coches gritando, pidiendo socorro sin parar… De vez en cuando tenemos que entrar en edificios de los que sale gente corriendo y entrar en casas que nos reciben con llamas por el techo, y donde tenemos que jugar a las tinieblas de la noche, como cuando chicos, sólo que sin ver nada de nada, a contrarreloj y pasando muuuucho más calor que en una sauna. Eso sí, acompañados de un compañero, ya que dos buscan a los “escondidos” mejor que uno, y si nos desmayamos, ese compañero nos ayudará a salir, aunque como las cosas sigan como van, vamos a tener que “jugar” a buscar solitos, y eso la verdad que no es nada divertido.

Nuestro cometido es muy simple. Ayudar. No buscamos otra cosa. Nuestro trabajo consiste, como dirían los americanos, en servir y proteger a los ciudadanos y a sus bienes. Y por eso nos pagan. Hay quienes piensan que cobramos mucho y otros que poco. La mayoría de los sueldos oscilan, dependiendo del sitio, entre los 1600€ y 2300€ netos, 14 pagas. Eso es lo que le cuesta a la administración tener a una persona preparada y dispuesta a jugarse la vida por un desconocido sin rechistar. (En algunos sitios, incluso menos)

Lo único que pedimos los bomberos, es poder realizar nuestro trabajo dentro de unos margenes de seguridad aceptables, y parece que a los Ayuntamientos esto se la pela, porque pasan de nosotros descaradamente, y cuando nosotros demandamos seguridad, ellos entienden que somos unos caprichosos.

Los bomberos trabajan las mismas horas (dependiendo del sitio y de los convenios, algunas más o menos) que un funcionario normal. En vez de tener jornadas de 7 horas y 30 minutos diarias, tenemos jornadas de 24 horas y descanso de 96 horas. 1-4 como lo llamamos nosotros. Trabajamos un día, y descansamos 4. Hay muchos porqués de esta manera de trabajos por turnos, y estoy hasta los mismísimos de escuchar a politicuchos sin criterio alguno, amenazarnos con pasarnos a turnos de 7 horas y media o de 12 horas si nos quejamos mucho… Menudos subnormales. Otro día explicaré el porqué de los turnos de 24 horas (24 horas y media en mi caso) y porque son perfectamente funcionales para nuestro cometido.

Antes de seguir, quería compartir un dato. La media de esperanza de vida de un hombre español es de 82 años. La de un bombero, 74 años.

Ojo con esto. ¿Cuanto pagaríais por vivir un año más de vida, por disfrutar 12 meses más de vuestra familia, de vuestros hijos, o de la vida en sí? Imaginad una cifra, y cuando la tengáis, multiplicadla por los 8 años que vivimos menos y la aplicáis a nuestra nomina por favor.

La mayoría de bomberos fallecen de cáncer. De pulmón, garganta, esófago… Y no sólo por inhalación de humos. Los últimos estudios indican que los bomberos “chupan la mierda” (perdón por la expresión, pero es la más gráfica y correcta posible) a través de la piel, que se genera en los incendios. Gracias a los equipos autónomos de respiración, no chupamos todo, pero nuestra piel es una esponja y absorbe todo lo que puede.

Tiene gracia la respuesta que nos encontramos por parte de las jefaturas de bomberos cuando reclamamos la limpieza de los trajes: “Los trajes pierden efectividad cuando se lavan”. ¿Y a mi que me cuentan? Compren ustedes más y punto. Es como decirle a los mineros que se arreglen con una mascarilla de papel todo un año para picar en la mina. Por suerte, en los últimos años, los departamentos de seguridad e higiene en el trabajo están metiendo mano en estos asuntos y obligan a los servicios a cumplir unas normas mínimas de seguridad.

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Y hablando del “coste” que tiene un bombero, a veces me viene a la cabeza una duda, ¿Cuál sería vuestro precio por meteros a rescatar a gente dentro de un edificio en llamas como el de Londres de hace unos meses? ¿Cuanto tendrían que daros para que os pusieseis a subir escaleras sin saber si vais a tener aire de reserva para bajar o si se os va a caer el techo encima? Nosotros lo hacemos porque es nuestro trabajo y no rechistamos. Si tenemos que poner nuestra vida en juego, la ponemos. Y no creo que cobremos mucho por hacerlo.

Hace poco hubo un incendio bastante grande en Alicante y algunos bomberos resultaron heridos. Me pasaron la carta que le escribió un familiar de la personas que rescataron, en la que les daba las gracias a los bomberos por jugarse la vida por unas personas que no conocían. Decía que no podía tener suficientes palabras de agradecimiento, a alguien que arriesga dejar a su hija huérfana y a su mujer viuda por ayudar a unos desconocidos.

Tenemos muy claro en lo que consiste nuestro trabajo, pero si tengo que entrar con otra persona más a un incendio para tener más seguridad, no soy imbécil y voy a luchar por tener ese apoyo.

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Llevo 12 años trabajando como Bombero. Me reincorporé en Córdoba hace un año y cuando entré el panorama era desolador.

Hoy se publicaba la noticia de que probablemente tengan que cerrar el Parque de Bomberos de El Granadal, que es el segundo parque de la ciudad y que reduce los tiempos de intervención considerablemente. Dicen que puede que echen el cierre debido a la falta de personal. Y lo que tiene gracia es que los políticos dicen que no hay personal por el bloqueo del Estado, debido a la crisis, en vez de reconocer que llevan años y años cagándola sin sacar plazas suficientes para que el pueblo de Córdoba tenga el servicio que merece. Por que sí, admitámoslo, mejor tener a policías que recaudan dinero o a personal de confianza cobrando el doble que nosotros por no hacer nada, que tener a más bomberos que son un servicio deficitario. JA! El día que estén asomados en una ventana pidiendo ayuda, y tardemos en llegar 15 minutos más, si que se van a acordar del “servicio deficitario”. Y cuando se les queme el culo porque los bomberos no llegan, porque hay otro incendio en la ciudad, se acordaran de ese dinero que ratearon y decidieron gastar en poner más luces en la feria en vez de contratar más personal.

El parche que están haciendo en Córdoba es de lo más curioso. De un día para otro te llega un decreto del ayuntamiento obligándote a trabajar. Así sin más. Todavía estoy estudiando la legalidad de estos decretos que me parecen de cachondeo, para ver si puedo hacer algo para parar esa abusiva medida. Imaginad que tenéis un viaje organizado para el fin de semana con vuestra familia y vuestro jefe os dice que trabajáis el sábado, porque sí, así sin más ¿Que haríais?

No es tan difícil, de verdad. Sólo queremos más personal para poder trabajar con más seguridad y queremos más formación para poder realizar nuestro trabajo de la mejor manera posible.

Otra de las cosas que me sorprendieron al llegar a Córdoba fue el uso de barcas de rescate. Unas “Zodiacs” motorizadas que todo el personal coge cuando es necesario sin formación ninguna. La respuesta de la jefatura cuando pregunte si yo, sin formación alguna de barcas, tendría que cogerla si se diese el caso, fue que no era necesaria ninguna titulación al ser “embarcaciones pequeñitas”. Pues hombre, eso con una embarcación dedicada al recreo podría colar, pero es que somos un servicio profesional…

Solución de la jefatura: Damos un cursillo a los voluntarios que se apunten para la obtención de la “Licencia de Navegación”, que no es por menospreciarla, pero la titulación que te dan es casi lo mismo que una etiqueta de anís del mono (un cursillo de 3 horas). A la espera estoy de que conteste la jefatura la reclamación interpuesta en la que pido que nos de como mínimo, el PNB (Patrón para Navegación Básica) que habilita a manejar embarcaciones en horario nocturno. ¿O cómo va esto? ¿Si alguien se está ahogando en el rio por la noche espero a que se haga de día para rescatarlo?

Otra perlita de seguridad, fue cuando comenté que hay vehículos que no llevan cinturones de seguridad. Hablé con la guardia civil y me dijeron que no había nada ilegal. Que no tenían obligación de llevarlos. De todos modos, y sabiendo que en otros servicios se habían instalado los cinturones en algunos camiones para mayor seguridad de los conductores, decidí comentárselo a la jefatura, y la respuesta fue de chiste malo de Mortadelo y Filemón: “¡Pero si no os lo ponéis!” En fin…

Y podría seguir contando lindeces, del parque de bomberos de Córdoba o de muchos otros, pero no quiero echar más mierda sobre mi propio tejado. Repito, sólo quiero trabajar con seguridad y que me paguen un sueldo justo acorde a los riesgos y responsabilidades que tenemos.

Excusas tienen miles, pero ya estamos hartos y hay que actuar. Yo tengo claro que los principales culpables de todos estos problemas son los políticos. Pondré un último ejemplo: Cuando solicité mi excedencia en Alicante para trasladarme a Córdoba me dijeron (telefónicamente, si no ya estaría en los juzgados) que tardarían unas semanas en tenerlo todo arreglado y que me incorporaría el 1 de Marzo. Pues finalmente no me incorporé hasta la primera semana de septiembre (con una promesa personal de por medio por parte del director de Recursos Humanos de Córdoba de que me incorporaría como muy, muy, muy tarde el 1 de Mayo) y todos esos meses sin cobrar un duro.

Si algo veo claro es que hay que actuar, y la manera de hacerlo es castigando al político no votándolo. Sólo reaccionan cuando ven que van a perder el poder. Vosotros veréis lo que hacéis. Se jubilan 31 bomberos en un par de años y la oferta de empleo sólo muestra 21 plazas. A día de hoy, ya estamos faltos de personal. En un par de años lo estaremos más y los que sufrirán las consecuencias serán los ciudadanos.

Queremos más personal. Queremos más formación. Queremos más seguridad e higiene (de los campamentos de cucarachas en los parques, hablaré otro día). Y lo queremos para serviros mejor y de forma más segura.

*Y por pedir, también quiero una lavadora en el parque de bomberos para no tener que lavar la ropa manchada de sangre e impregnada de humo en la misma lavadora que lavo la ropa de mi bebé.

*Buscando imágenes para esta entrada, me encuentro con el escalofriante relato de un bombero que estuvo en el incendio de la Grenfell Tower en Londres. Aquí tenéis el enlace.

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