Tributación inglesa vs Chapuza española

La legislación española es clara. Se tributarán por las ganancias obtenidas por el juego en nuestra declaración de la renta. ¿Cuanto? Dependiendo de lo que ganemos. La cosa se encuentra así en estos momentos (una vez deducidas las pérdidas que podamos acreditar):

Tablas IRPF

Las ganancias de Loterías del Estado, ONCE y Cruz Roja quedan “exentas” de tributar. Exentas, entre comillas, ya que a la hora de comprar nuestros boletos, pagamos desde un 30% en los billetes de lotería nacional hasta el abusivo 55% en las quinielas, pasando por el 45% del resto de loterías (A estos tantos por cientos hay que quitarles los gastos de administración, eso sí, y añadirés un pico que veremos más adelante y que se añadió en 2013)

Para que os hagáis una idea, sólo con el sorteo de navidad, el Estado recauda unos 1000 Millones de euros, de forma directa.Tremendo.

Ahora sumad todos los sorteos del año de Primitiva, Quinielas, Lotería Nacional, Bono loto, Euro millones etc. El Estado se pone palote sólo con imaginar los millones que le van a entrar. Y las Comunidades Autónomas ni te cuento, porque aquí viene lo más fuerte, si pensabais que de las loterías se recauda mucho, os quedaréis flipando al escuchar que se recauda mucho más para las arcas de… ¡Las máquinas tragaperras!

Además hay que sumar bingos, casinos y demás cuya tributación ronda el 50% dependiendo de la Comunidad Autónoma. Y no nos olvidemos de las nuevas tecnologías. Las salas de apuestas y juegos online para alrededor de un 25% (sin posibilidad de desgravación).

Mucho, mucho, pero que mucho dinero para el Estado, pagado por las “Casas de apuestas”.

Y bueno, hasta aquí todo normal. Esto pasa en casi todos los países del mundo, si es cierto que en la mayoría pagan menos que nosotros, pero en fin, que nosotros tenemos unas carreteras cojonudas y los sueldos que ganan nuestros políticos no se pagan solos… Ya en serio. Hasta aquí lo veo normal, ya que hay unos señores (Casinos, Bingos, Salas Online) que se lucran, y por ello tienen que pagar impuestos.

Y ahora empieza el sin sentido. Se empieza a perseguir al jugador por las ganancias conseguidas por el juego para que tribute según la tabla que veis al principio de este documento.

“¡¿Como?!”, “WTF!?” Esto es lo que responden todos los ingleses a los que se lo cuento.

En el Reino Unido, donde se impone, en mayor parte, la educación y coherencia, saben que hacer tributar a un jugador por sus ganancias, sería de una desfachatez tal, que ni se lo plantean. Tendríais que haber escuchado la conversación que mantuve con un funcionario de la HMRC (la Agencia Tributaria de Reino Unido) que amablemente me ha llamó (sí, me llamó a mi móvil español, tras plantear una cuestión tributaria, y habló conmigo media hora hasta resolver mis dudas. De 10 el servicio).

Estuvimos viendo la sentencia en la que se basan en Reino Unido para que no tributen los jugadores. Sentencia que viene de un juicio de 1925 sobre un jugador se ganaba la vida con las apuestas. Ésta explica que el jugador no “organiza su esfuerzo” por ganar de la misma manera que lo hace el corredor de apuestas. Compara al apostador con alguien que juega a las cartas un día tras otro, jugando bien cada día, jugando mejor que contra quienes juega, y considera que cada mano, de forma independiente, no puede ser considerada como un “acto comercial”, que lo único que se puede concluir, es que si apuesta frecuentemente, esta persona es adicta a las apuestas, que tiene un “hábito” por las apuestas, y que no pueden tasarse a los hábitos.

Puede resultar algo enrevesado, aquí tenéis el texto original por si queréis echarle un vistazo:

http://www.hmrc.gov.uk/manuals/bimmanual/BIM22017.htm

Mi opinión sobre esto es que los ingleses no tienen la caradura que tenemos de los españoles, y que además, consideran que quienes tienen que pagar impuestos, si hablamos de poker, son las salas online y los casinos, que son los que realmente hacen negocio. Tienen la decencia de dejar a los jugadores en paz porque entienden que ese “habito” no puede someterse a tributación porque sería un abuso. Pero claro, eso en España no pasa. No pasa, entre otras cosas, porque nos hemos acostumbrado tanto a los abusos y a la corrupción, que ya parece que no nos duele otra puñalada trapera más por parte de nuestro gobierno.

KeepCalm

La evolución del juego en España ha sido bochornosa. Hemos pasado de una época dorada, donde se hacía cola por entrar a los casinos y no se podía jugar al black jack ni a la ruleta porque no había sitios libres, una época donde el Estado llenaba sus arcas con la mitad de las monedas que los españoles se dejaban en las máquinas tragaperras, una época de la que, ni conozco, ni me ha llegado noticia, que ni una sola persona hubiese declarado en su declaración de la renta sus ganancias del juego. Era tan inverosímil que un jugador que ganaba y perdía, y no precisamente a partes iguales, tuviese que tributar por unas “ganancias” conseguidas a raíz del juego, sin poder descontar las pérdidas, que la Agencia Tributaria no se atrevía si quiera a abrir un expediente sobre este asunto.

Pero claro, llegó la crisis, y el juego online, y como a papa Estado no le salían las cuentas de hace unos años, pues decide empezar a estrujarle el cuello a la gallina para ver si pone más huevos. Y amigos, si quieres que ponga huevos, a la gallina la tienes que cuidar y alimentar, si le estrujas el cuello igual, te suelta un último huevo y se muere.

Empezaron por abrir expedientes a jugadores que habían ganado dinero con el juego 5 años atrás, se inventaron porque sí un impuesto para gravar a las loterías, quinielas y demás (sí, esas de las que hablábamos al principio) que entró en vigor en 2013 por el que se pagan a las arcas del Estado un 20% de los premios superiores a 2500€. Con la excusa de que permitían a los jugadores desgravarse las pérdidas, empezaron a repartir hostias por todos lados, utilizando los elementos más rastreros, como coger información de páginas webs, cuando estas mismas páginas informaban de que los datos mostrados podrían no ser verdaderos, para así poder asustar a jugadores con esa información, presionándolos para que reconociesen una ganancia que en la mayoría de los casos los jugadores ni recuerdan, amenazando con que la multa que iban a tener que pagar si no lo reconocían iba a ser descomunal. En vez de presentar recibos de pagos firmados por el jugador como prueba legal, algunos inspectores daban como válida cualquier cifra encontrada en una página web. ¿Cómo hemos llegado a esto? ¿Qué clase de gobierno permite que se viole al contribuyente de una manera tan flagrante? ¿Cómo permite que la Agencia Tributaria pueda pedir al contribuyente que tribute por una ganancia con la información de una página web cuando los casinos ni si quiera emiten recibos de pérdidas para poder desgravarlas?

Los ingleses parecen ser conscientes de este problema, y no gravan las ganancias del juego porque se les caería la cara de vergüenza ante un abuso como este. Eso, y que tienen la sentencia del juicio de 1925 en la que un juez con cabeza, puso las cosas en su sitio.

Tal vez mi hermano tenga razón. Me dice que a quién cojones le interesa lo que nos pasa a los jugadores. “Pues a los jugadores”, le respondo yo ¿Y que tanto por ciento de este país es jugador? Pues poco. Tendríamos que ser más, y sobre todo, tendría que llegar alguien con dos cojones que se enfrentase con la Agencia Tributaria por pedir al jugador que tribute por unas ganancias de las que no tienen justificación.

¿Y mi lucha contra los casinos?

Ayer estuve hablando con el mediador de la Consellería que lleva mi caso por la prohibición que tengo de acceso a las instalaciones de Casinos Mediterráneo”, y me comentaba que si paraba de darles caña en las redes sociales, se replantearían si volvían a dejarme entrar de nuevo en sus instalaciones.

Vamos a ver, señores del Casino Mediterráneo, amigos del Casino de Alicante, no hay más ciego que el que no quiere ver. Si no podéis ver que mi lucha nos favorece a todos, estamos jodidos.

En ningún momento he ido en contra vuestra. Mi lucha ha sido contra todos los casinos de España, y gracias a todas las hojas de reclamaciones, consultas vinculantes, escrituras notariales y demás papeleos, parece que empiezan a hacerme caso. Ya he conseguido respuesta de Consellería y ahora el siguiente paso es la Administración Central (desde aquí mil gracias al Sindic de Greuges por la ayuda).

Si por casualidad todo sigue viento en popa y se consigue que volvamos a estar como estábamos, supongo que me daréis las gracias y me invitaréis a cenar algún que otro día. Tengo buenos amigos en el Casino de Alicante, y claro que tengo ganas de volver a jugar allí, pero me gustaría hacerlo como lo hacía hace años en los que iba al casino a divertirme, y no como ahora que tengo que preocuparme a la hora de jugar por si gano un torneo. Así que haced el favor de no tomaros como ataques mis intentos de conseguir una tributación justa.

Yo presiono a la Agencia Tributaria todo lo que puedo, pero os aseguro que si el lobby de casinos me apoyase, daría mucho mejor resultado. Tiene que cambiar la ley y tiene que haber una tributación en origen. Punto. Esa es la solución. No hay que comerse más la cabeza. Es así como se ha hecho siempre en este país y cuando así se hacía los casinos estaban llenos de gente. El jugador va al casino a jugar y a divertirse, y ya se encarga el casino de pagar impuestos por él.

Si yo me quedo en el camino con esta lucha, porque cierto es que ya estoy un poco hasta los cojones, ojalá que llegue alguien, como he dicho antes, y se enfrente con Hacienda.

A ver si conseguimos que venga un juez con cabeza a decir que los impuestos del juego que recauda el Estado, no los tienen que pagar los jugadores.

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¿Cuanto recauda el Estado por el EsPT de Barcelona?

Hoy la revista jurídica “Escritura Pública”, publicaba un artículo escrito por mi hermano Luis, notario de profesión y más conocido en el mundo del poker como “guasoski”, sobre la protección del consumidor en los juegos online, en el que hace especial hincapié en la necesitad de la tributación en origen y de la liquidez internacional en este párrafo.

artículoluis

Aquí tenéis el artículo completo por si os interesa.

Es difícil de entender que el Estado no quiera ver que una tributación en origen sería lo mejor para todos. Jugadores, salas, casinos y Agencia Tributaria, saldríamos ganando.

Vamos por partes.

Imaginad que queréis jugar el Estrellas Poker Tour de Barcelona estos días. Si tenéis suerte y entráis en premios, ¿Cuánto tendríais que tributar?

El año pasado lo jugaron 2560 jugadores. Dependiendo de cual sea vuestro sueldo, os tocará tributar más o menos. Las tablas de hacienda marcan el porcentaje:

Tablas IRPF

Estos son los premios del año 2014 y el impuesto a pagar una vez desgravados los 1100€ de entrada. (Ojo, cifras grosso modo, pueden variar dependiendo de cada caso particular)

ImpuestosESPT

Choca al ver la tabla que el impuesto sea tan bajo en los últimos puestos, ya que sólo se le aplica un 20%, algo que sólo ocurrirá en contadas ocasiones, ya que en la mayoría de los casos, el tanto por ciento a aplicar será el de un tramo superior, y lo que es peor para el jugador, al ser considerado el premio una ganancia patrimonial, éste podría hacer subir su tributación a un tramo todavía más alto, por lo que le descontarían de su sueldo un tanto por ciento proporcional, incluso cuando su trabajo no tenga relación alguna con el juego.

Si miramos los resultados del torneo, tan sólo 80 jugadores españoles pasaron por caja. Y dentro del Top 50, que es donde hay más dinero, tan sólo 11 fueron los que cobraron. Y sólo uno en mesa final. El resto de los 303 jugadores que entraron en premios eran extranjeros y sería extraño que tributasen en su país de origen por un premio conseguido en España, máxime si no existe control tributario por las ganancias conseguidas por un torneo de poker fuera de su país de origen (pasa en la mayoría de los países). Y si por casualidad tributan, que algo de ese dinero llegue a la Agencia Tributaria española es bastante improbable, por lo que las arcas españolas desperdiciarán una oportunidad de oro de enriquecerse sin esfuerzo alguno.

He sacado unos números aproximados, y si esos 11 jugadores españoles tributasen por sus ganancias en España, el Estado recaudaría unos 53750€. Eso en el hipotético caso de que todos los jugadores pagasen religiosamente su tributo y no hubiesen tenido pérdidas  ocasionadas por el juego durante el 2014 que desgravar, en cuyo caso, puede que el Estado recaudase cero euros.

Además no deberíamos olvidarnos del gasto que supondría para las arcas estatales las posteriores inspecciones de hacienda para poder comprobar las ganancias individualizadas, jugador por jugador.

¿No sería más lógico que existiese una tributación en origen? Imaginad que el 10% de la entrada fuese destinada directamente a pagar una tasa de juego (y recordemos que los casinos ya están tributando un tanto por ciento de cada torneo).

Este torneo en concreto lo jugaron 2560 jugadores, la entrada era de 1100€, si se utilizasen 110€ por jugador para pagar esa tasa de juego, el estado recaudaría 281600€ directamente, sin gasto alguno directo o indirecto. Una cifra muy superior a la que recaudaría a los jugadores en cualquiera de los casos por un torneo. ¡Y esto por tan sólo por UN TORNEO!

Imaginad la barbaridad de dinero que podrían recaudar sin malgastar el tiempo de los inspectores de hacienda, que andan haciendo encajes de bolillo y utilizando malas artes, en muchos de los casos, amenazando al jugador y elucubrando cifras ficticias sacadas de webs que carecen de seguridad jurídica alguna, para recaudar una cantidad de dinero que, repito, no llegará a ser superior a lo que recaudarían si se tributase en origen. Y no sólo recaudarían más, sino que además lo harían de una manera mucho más correcta y legal, dejando tiempo libre a los inspectores para poder destapar los trapicheos de los Barcenas, Ratos y demás políticuchos corruptos que abundan en este país, y conseguir así que puedan devolver algo de todo el dinero que han robado.

Ilusión

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La semana pasada la gente de Travel Poker me llamó para entrevistarme, y una de las preguntas a las que contesté, fue que cual había sido mi mejor y peor momento jugando al poker. Respondí un poco sin pensar y dije que el mejor momento fue cuando gané en Ibiza y el peor cuando me llegó la carta de hacienda para inspeccionarme por mis ganancias del juego. Al terminar la entrevista, meditando sobre el tema y rebuscando en mis sentimientos, me di cuenta de que la respuesta a esa pregunta era otra. Mi mejor y peor momento de poker ocurrió en Las Vegas jugando el main event de las WSOP.

Ayer en tuiter tuvimos, y seguimos teniendo a día de hoy, un interesante debate sobre si hay que tener o no ilusión jugando un torneo de poker multitudinario como el main event de las WSOP.

Dos frentes claros, uno abanderado por Mariolostto, Amadi y un servidor, en el que vemos y defendemos el positivismo y la ilusión a la hora de jugar este tipo de torneos, y otro, comandado por mi socio MuckedBoy, mi paisano Trujus, el trol de PabloTenisis y un grupo de fervientes seguidores que opinan que no hay que tener ilusión alguna en ganar un “Donka” ya que las posibilidades de ganarlo son ínfimas.

De primeras, el termino “donka” para nombrar a un torneo deberíamos defenestrarlo.

Para quien no lo sepa, “Donka” (del ingles Donk, en español “Mono”), es una abreviatura de “Donkament”, que a su vez es una manera despectiva de llamar a un “Tournament”, de ahí el acrónimo “Donkament”, que traducido al español, sería “Torneo de monos”.

El que los “regs de donkas”, como se hacen llamar, llamen “Donkaments” a los torneos, puede que sea una manera de suavizar las hostias que te llevas a diario dada la altísima varianza que tienen estos torneos. Autoconvencerse de que son torneos de poker en el que la mayoría que juegan son malos jugadores y en los que aunque se tomen las decisiones correctas, no se ganará la inmensa mayoría de las veces, hace que la decepción al caer eliminado sea menor. De ahí que defiendan que no hay que ilusionarse a la hora de jugar un torneo, ya que la desilusión ocasionada al no ganar multiplicada por los miles de torneos que juegan al mes daría un desolador resultado.

Pues mira tu que puedo llegar a entender ese razonamiento. Es verdad que sería para volverse loco. Pero de ahí a decir, que para que voy a tener ilusión de ganar el main event de las WSOP, cuando simplemente es “otro donka más”… Vamos no me jodas…

Es imposible que un jugador de poker no se ponga nervioso cuando va a Las Vegas a jugar el mayor torneo de mundo. Subir las pequeñas escaleras que dan acceso a los pabellones del Rio, entrar en la sala Pavitonto y escuchar el traqueteo de las fichas, la infinidad de mesas, las jugadores, los focos, los croupiers… Los stands en el pasillo que lleva a la caja, pagar los diez mil dolares y recibir tu tarjetón que dice que estás inscrito. Coger esa tarjeta, y mirarla una y otra vez, deseando llegar a noviembre para poder luchar por ganar. Esa ILUSIÓN no me la va a quitar a mi nadie. Que pena me dan los que piensan que ese tarjetón es un boleto mas de lotería. No saben lo que se pierden. Me recuerdan a los que tienen miedo a enamorarse no vaya a ser que le hagan daño. La vida esta para disfrutarla al máximo. Si prefieres buscarte excusas, pues allá tu. Yo no lo voy a hacer.

El main de las WSOP no tiene nada que ver con ningún otro torneo de poker del mundo. A mi me costó entenderlo los 10,000$ que perdí el primer año que jugué en 2012.

Afrontar este torneo como si fuese uno más, pensando en que la gente va a jugar de la misma manera que juega otro torneo es un error, y ser consciente de esto es una gran ventaja.

De todos los que juegan el main, probablemente ni un 20% sean pros, por lo que se convierte en un torneazo dado el altísimo número de jugadores recreacionales. De ese 80%, pocos se van a jugar el torneo de farol (por su puesto que los habrá, y no hay que dejar pasar la ocasión de pelarlos) y casi siempre jugaran con “las buenas”, sobre todo los primeros 4 días, o hasta llegar a ITM. Eso es así, y si somos aplicados, es una gran ventaja que tenemos. Debemos de tomarnos tiempo para leer a nuestros adversarios, igual que deberíamos de hacer en todos los torneos, pero en este más, y si el vaquero que hemos etiquetado de tigth sube en river, es que las lleva buenas, no hay más, no pienses que va a pillarte y que tienes que pagar porque son muy pocos los combos que te ganan. Que las lleva y punto. Puede sonar simplista y ridículo, pero amigos, esto es así.

Día a día. Es como hay que jugar el torneo. Poco a poco.

Existe un fallo que cometen muchos jugadores al que podríamos llamar “ansia viva”.

Uno está jugando tranquilamente y le da por meterse en el seguimiento de Poker Red, y ve que Mestre tiene 100k en el día 1, y piensa que sus 40k, que son 200bb en ese momento, son muy pocas, y que hay que conseguir más y más fichas. Vamos, lo típico de muchos torneos en vivo, pero en éste, no se porqué, ocurre mucho más y lleva a los jugadores a jugar muchas más manos de las que debieran y en muchos casos a coger la vía rápida a la puta calle.

No voy a explicarle a nadie como jugar a esto, pero si daré un consejo para este torneo en particular. PACIENCIA. Los niveles de 2 horas hacen que 20bb puedan durar muy mucho.

Hablaba al principio sobre el mejor y el peor momento en mi vida pokeril.

En el 2013, cuando estalló la burbuja y todo el mundo aplaudía, dos luchadores ilusionados nos buscamos para darnos un fuerte abrazo. Y lo hicimos conscientes de lo difícil que había sido llegar a donde lo habíamos hecho, y buscando complicidad y fuerzas para mantener viva la ilusión de ganar ese torneo. Poco después, caíamos eliminados, y nos dolió, como es lógico, cuando desaparecieron las esperanzas de conseguir llegar a noviembre, pero pronto se nos pasó y seguimos adelante. Por nada del mundo cambiaría como afronté ese torneo y toda la ilusión que tenía de ganarlo. Lo disfruté al máximo, y si no lo hubiese vivido así, no tendría tan buen recuerdo. Ese fue el mejor momento.

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El peor momento llegó al año siguiente, después de haber estado luchando con un stack mínimo desde el nivel 2 del día 1, cuando caí eliminado a punto de finalizar el día 3. Pocas veces se me han saltado las lágrimas jugando al poker. Y esta fue una de ellas. Después de estar luchando por sobrevivir durante casi 30 horas, sin superar las 20 ciegas, perdí con un riverazo que me dejó hecho polvo. Si esa sensación la tuviese cada vez que juego un torneo, sería literalmente imposible seguir jugando al poker porque moriría de un infarto. Ahí es cuando os entiendo a los que jugáis 40 torneos al día. Pero hay una inmensa diferencia. El main event de las WSOP no es un torneo que te juegas en casa delante del ordenador. Es un torneo que se planea durante todo el año y en el que se deposita mucha ilusión y esperanza. Y los que queréis compararlo con comprar un boleto de lotería carísimo, allá vosotros. Yo tengo más gane jugando ese torneazo que con la lotería y lo volveré a demostrar.

No le veo ninguna ventaja a no ponerle ilusión a jugar, trabajar, comer y vivir. Eso me hace feliz y me hace ser mejor persona, y lo que es más importante, me hace estar más concentrado y disfrutar más de todo. No tengáis miedo a que las cosas no salgan como esperáis. Es otra de las cosas acojonantes que tiene vivir, no hay manera de saber lo que va a pasar en el futuro. Tenéis la opción de ver el vaso medio lleno o medio vacío. Está en vuestras manos. No os digo que vayáis abrazando amapolas por la calle, os digo que viváis el día a día haciéndolo lo mejor que podáis, y que tener ilusión por las cosas, ayuda. Vivir con miedo, no es vivir. Soñar e ilusionarse por las cosas es gratis y no le hace daño a nadie. A los que envidiáis a los soñadores, también os sale gratis envidiarnos, sólo que no obtenéis ningún beneficio. No seáis cenizos y dejadnos disfrutar. O todavía mejor, uníos al club.

“Fui a los bosques porque quería vivir a conciencia, quería vivir a fondo y extraer todo el meollo a la vida, y dejar a un lado todo lo que no fuese vida, para no descubrir en el momento de mi muerte, que no había vivido.”

-Al final acabamos grabando un programa sobre el tema, aquí tenéis:

Éxito en el EsPT de Marbella y fracaso fiscal.

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Éxito de la parada del Estrellas Poker Tour en Marbella. Record con 841 jugadores y todo el mundo la mar de contento. Mi enhorabuena al equipo organizador. Parece que han hecho caso a las demandas de los jugadores en las encuestas que envían a los jugadores (sí, esas con preguntas tan chorras como si el poker te parece “guay”) y se han dado cuenta que a los jugadores nos importan más unos buenos crupiers, que unas buenas actividades paralelas (aunque con la pasta que tienen, también las podían haber organizado).

Ha costado lo suyo que Pokerstars se diese cuenta de que debía adaptar en España los horarios europeos a la hora de organizar las paradas del Estrellas Poker Tour, pero finalmente, lo han hecho.

Uno de los grandes inconvenientes que tiene viajar a jugar uno de estos festivales, es que, normalmente, se termina de jugar de madrugada, por lo que si vas con gente que no juega al poker, acabas estando con ellos más bien poco.

La formula es sencilla. Empezar temprano y quitar el descanso para comer. La opción de Pokerstars ha sido empezar a las 12 y jugar 10 niveles de 45 minutos más 4 descansos de 15 minutos que dan un total de 510 minutos, o sea 8 horas y media. Antes de las 21h, el día uno finalizado, con lo que puedes desayunar y cenar con quien haya decidido acompañarte. Un acierto sin duda.

No se si la opción de “turbear” el día 1 viene por este motivo. Algo que tendría fácil solución si se adelantase la hora de comienzo a las 11 de la mañana. Niveles de 60 minutos y se acabaría a las 22h. En cualquier caso, mucho mejor que los arcaicos torneos donde se comenzaban a las 16h.

El tema de gastarse el dinero en buenos crupiers es de agradecer, sobre todo después de volver de Las Vegas donde el nivel de los crupiers se asemeja al de mi sobrino de 11 años. Con todo el follón que se montó con el Colossus en Las Vegas tuvieron que poner a repartir cartas hasta a las cajeras que hacían las inscripciones (no es exageración, es verídico).

Lo dicho, un acierto traer a buenos crupiers, ahora sólo falta que acompañen con un buen sueldo los servicios que realizan, o que por lo menos, les paguen las horas extras. Por no hablar del chiste que resulta en este país lo del tema de las propinas. Un señor ruso en mi mesa se sacó 5 euros del bolsillo para dárselo al croupier y no entendía porqué no podía darle lo que a él le apeteciese. Le expliqué que si quería darle propina a los crupiers de torneos, que podía hacerlo al finalizar el torneo, y que en todo caso, ya fuese en cash, ruleta o torneos, de esa propina que él quería destinar al croupier, como mínimo, el casino se quedaba con un 35%. Teníais que haber visto su cara. Bueno, nada comparado con la que puso al enterarse de los impuestos que teníamos que pagar si ganábamos el torneo.

La conversación con el ruso fue más o menos así. Me decía: “O sea, que si yo gano el torneo, me llevo los 150.000€ a casa y no tengo que pagar ningún impuesto, dinero que me llevo de vuestro país, pero si lo ganas tu, tienes que pagar casi el 50%….. JAJAAJAJAAJAJAAAJA”

Seguimos buscando solución al problema, que a mi entender sólo hay una correcta. Que tributen los casinos y las salas y que al jugador lo dejen en paz. Para una cosa que hacíamos bien en este país… Mientras tanto toca seguir aguantando risotadas de rusos a la cara. Hasta que consigamos cambiar mi consejo seguirá siendo el mismo: No jugar torneos en España que tengan la más mínima repercusión mediática, y siempre que juegue un torneo, sea donde sea, intentar permanecer en el más absoluto anonimato. A partir de ahora daré ejemplo. De primeras, a Barcelona va a ir a jugar el EsPT y el EPT Rita Miller.

¿Trabajáis en lo que os apasiona (y 2)?

No supe expresarme correctamente en la entrada anterior. La acabé de esta manera:

“Nos pasamos trabajando casi una tercera parte de nuestra vida y es inaceptable que lo hagamos en algo que no nos hace felices. Mi consejo es que le echéis huevos, que cojáis las riendas, y que trabajéis en lo que os gusta, que seguramente sea en lo que seáis mejores. No tengáis miedo a equivocaros.”

A ver. Un par de cosas:

Soy consciente que no todo el mundo puede trabajar en lo que le gusta. Que hay muchísima gente, y más hoy en día, que tiene que trabajar en lo que le salga, no en lo que les apasiona. Totalmente entendible.

Lo que en realidad quería expresar e igual no supe hacerlo, es que no hemos de acomodarnos y dejar a un lado nuestros sueños. Hay que luchar por ellos y no darse por vencido hasta conseguirlos o hasta haberlo intentado hasta más no poder.

Dicho esto, hay algo muy importante que debemos tener presente, y ese algo son nuestras limitaciones.

Puede que nuestro sueño sea ser piloto comercial, pero tenemos un problema de vista inoperable y por mucho que queramos no vamos a poder ser pilotos nunca, porque para empezar, ni nos van a admitir en la escuela de vuelo.

O igual me encanta cantar, y quiero llegar a ser el mejor cantante del mundo.

Me encanta cantar en la ducha, en la calle, cantarle a los amigos y a los vecinos, pero hay un problema: Canto como el ojete. Por mucho que me guste, sino lo hago bien, pues no lo hago bien. Oye, y que da igual, que a seguir cantando y a seguir disfrutando de cantar. Simplemente que no te podrás ganar la vida de esa manera.

Hay un hecho que me llamaba mucho la atención cuando empezaba a actuar, y era que había algunos compañeros que criticaban a nuestro querido maestro Juan Carlos Corazza diciendo cosas del tipo “Pues no será tan buen actor si está dando clase y no trabajando”. Pues vale, puede que no sea un gran actor, pero ha sabido redirigir toda esa energía para una cosa en la que sí es de los mejores del mundo, y es saber donde tiene que tocarle a cada actor para que saque de las entrañas lo que necesita su personaje.

Hemos de intentar que nuestro trabajo nos aporte felicidad. Hemos de intentar que no sea un “trabajo”. Hemos de buscar como adaptar nuestro trabajo soñado a la cruda realidad. Y si estamos ganándonos la vida en algo que nos asquea por necesidades de la vida, pues trabajamos, e intentamos mantener la ilusión de ese nuestro trabajo ideal y no perderla de vista. Incluso puede servirnos de ayuda para afrontar el día a día del trabajo de mierda.

Os recomiendo que veáis este video del actor mejicano Odín Dupeyrón que os hará entender mejor de lo que hablo:

Hay veces que hay que hacer lo que hay que hacer. Y cuando toca esperar, pues toca esperar. Pero repito, no os acomodéis. La vida está para vivirla, no para malvivirla. Nuestra felicidad depende exclusivamente de nosotros.

Mi amiga Irene Visedo escribe en su libro “Sencillamente Mindfulness” grandes verdades como que “Somos creadores de la realidad porque está basada en como percibimos las cosas”. Si somos unos tristes, y vamos por ahí viéndolo todo con las gafas de pesimista, y sólo señalando los palos que nos da la vida, seremos unos amargados. Aunque parezca difícil, es muy sencillo: Cuando uno quiere estar mejor de lo que está, lo consigue.

En esos momentos en los que me encuentro jodido y triste por algo, porque sí, todo el mundo se siente jodido y triste de vez en cuando, es cuando me gusta cantar el “Always look at the brigth side of life” de los Monty Python y recordar su estrofa:

“Some things in life are bad
They can really make you mad
Other things just make you swear and curse
When you’re chewing on life’s gristle
Don’t grumble, give a whistle
And this’ll help things turn out for the best…
And…

…always look on the bright side
of life…”

Aquí tenéis la traducción. Disfrutad de la canción, y si os apetece, echaos unas risas.

¿Trabajáis en lo que os apasiona? (Parte 1)

Adoro mi trabajo

Cuando me levanto por las mañanas para ir a trabajar, lo único que me molesta es el hecho de no haber dormido lo suficiente y encontrarme cansado para afrontar la guardia de bombero, pero sólo eso. Todo lo demás es increíble. La incertidumbre, el riesgo, los compañeros, el tiempo libre entre guardia y guardia… Me parece el trabajo perfecto, y es curioso, porque hace 20 años no se me había pasado por la cabeza que pudiese acabar trabajando de bombero.

En 1995 estaba recién aterrizado en Madrid, estudiando Arte Dramático en un pequeño cuchitril en la calle Bravo Murillo, donde recibía clases del maestro argentino D. Juan Carlos Corazza. Es difícil de transmitir lo increíble que fue aquel año para mi. Salir de Granada y aterrizar en el epicentro del arte, hacía que estuviese en una nube constantemente. Era una esponja humana que trataba de absorber todo de todos en aquel estudio. Recuerdo que Javier Bardem cursaba Tercero cuando yo entré, y el simple hecho de cruzarte con él en el mini vestíbulo descubierto de la entrada, era increíblemente motivador. Durante mis años en el estudio, tuve el honor y el placer de compartir clases con lo mejorcito del cine español. Del cine y de la televisión. Un medio en el que ahora no resulta extraño ver trabajar a los mejores y que entonces parecía que era una sala de castigo para actores mediocres.

Tristán Ulloa, Leonor Watling, Irene Visedo, Silvia Abascal, Elena Anaya, Miguel Ángel Muñoz, Manuela Velasco, Najwa Nimri, Andrés Gertrudix, Victor Clavijo, Zoe Berriatúa, Diego Martín, Pau Cólera, Sonia Jávaga, Manuel Morón, Belinda Washington, Miriam Díaz-Aroca, y decenas de nombres desconocidos con chorros de talento corriendo por sus venas… Me pongo a pensar y no paro. Queríamos comernos el mundo (y queremos). Cuantas ganas de crear y de vivir y de fagotizar a los personajes para hacerlos nuestros… Éramos afortunados de tener claro lo que queríamos hacer con nuestras vidas. El único factor que nos frenaba y nos incordiaba cual mosca cojonera era el maldito dinero.

No os hacéis una idea de lo dura que puede llegar a ser la profesión de actor. Puedes pasar años esperando hasta poder hacer una prueba para un proyecto decente, y da igual que seas Al Pacino, que el día de la prueba, por cosas de la vida, puede que no salga bien y todo se va a la mierda, o igual sale bien, y acabas peleando por el papel con tu mejor amigo, o te dan el papel y justo antes de empezar a rodar el proyecto se viene abajo, o te vas de un proyecto que parece mediocre a uno mejor, que acaba siendo una basura y retirado de la televisión, o un clásico que me toco vivir en persona: “Si no os parece bien lo que cobráis, os vais a la calle que tengo a cientos de actores deseando hacerlo por menos” Nos decía un productor teatral que nos explotaba a toda la compañía pasándose el convenio por los cojones (como hacen muchos). En fin, duro de cojones.

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Mi primer trabajo televisivo. En “El súper” en 1996 Flaquísimo y con pelazo xD

Y si trabajar como actor es una lucha continua por sobrevivir, como actriz todavía más. A la industria no le gusta ver a mujeres de más de 40 en sus proyectos y se convierte en una tarea faraónica el sobrevivir trabajando solamente de actriz.

Esta semana leí en una revista, que tan sólo el 2% de los actores pueden vivir de su trabajo. Por fin un dato medianamente real. Me hacía gracia cuando escuchaba que si la mitad de los actores trabajan y la otra mitad no. O gilipolleces del tipo, “Con lo que cobráis, como para quejaros”… Cuantísima gente habla sin pensar.

Cuando trabajaba en “Mediterráneo”, una serie sobre el parque animal Selwo, que emitió Tele 5, con Josema Yuste, Ana Duato y Jesús Bonilla y que duró 2 Temporadas, cobraba bastante bien. Era uno de los secundarios de la serie y dependiendo del mes podía sacar entre 600.000 y 800.000 pesetas mensuales, gastos aparte, ya que nos trataban como reyes. La productora pagaba nuestro alojamiento, manutención y todos los traslados que hiciesen falta desde Madrid. Todo el equipo estaba la mar de contento. Tiempos de vacas gordas. Algún amigo mío sacaba la cuenta de la vieja y te soltaba tan tranquilo que vaya chollo, que si ganaba casi 9 millones de pesetas al año. Nada más lejos de la realidad.

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“Mediterráneo” Tele 5. 1999

No hay nada que se parezca más a los sueldos de los actores que los torneos de poker. Es increíblemente difícil entrar en premios, y cuando ganas, todo el mundo se cree que eres multimillonario. Cuanta ignorancia.

Aquella expresión de “vivir esperando a que suene el teléfono” la experimente durante mucho tiempo. Recuerdo comprar un contestador para el teléfono fijo por miedo a que llamaran y no estuviese en casa. Cuando llegaron los móviles tenía obsesión por las llamadas perdidas. El dinero que ganábamos con cualquier proyecto había que estirarlo como un chicle para poder vivir todo el año y hasta el mejor actor que os podáis imaginar, ha tenido épocas en las que ha tenido que hacer encajes de bolillo para llegar a fin de mes. No os hacéis una idea de lo mal que lo pasan la inmensa mayoría que veis en las series cada noche. Y además, muchos de ellos, tienen que aguantar el peso de la fama durante años. ¿Cuanta gente de “Al salir de clase” creéis que ha dejado de trabajar para siempre y tiene que aguantar chascarrillos sobre su personaje día tras día? Y no tengo que daros ese ejemplo, mirad a Burt Reynolds por ejemplo, ¿Os creéis que vive a tutiplen en una mansión en Hollywood? Seguramente esté con una crisis del copón, porque otro de los problemas es la lucha continua con el maldito ego que te impide ponerte a fregar platos. Y si eres responsable y te tragas el orgullo, igual te pasa lo que le pasó a una buena amiga, que fue muy famosa durante mucho tiempo y buscaba trabajo de dependienta en una tienda y le decían, “Pero como te voy a contratar, la gente no va a comprar nada, sólo va a venir a la tienda para que le firmes autógrafos”……. Muy, muy desolador el panorama.

Yo hinqué la rodilla sobre 2002 y me tragué mi orgullo y volví a casa de mis padres Y yo tuve suerte. Hay mucha gente que no puede contar con ellos. Yo pude. Y me ayudaron, y gracias a mi hermano Pepe, cogí las riendas de mi vida. El plan era sencillo: Trabajar en algo que me dejase tiempo para actuar. Surgieron 3 trabajos: Funcionario de prisiones, controlador aéreo y bombero. El de funcionario de prisiones quedó descartado pronto. El de controlador tenia su gracia, un pedazo de sueldo y mucho tiempo libre, pero realmente jodido entrar y el stress decían que era brutal. Así que quedaba ser bombero, que me atraía y me gustaba, pero que no tenía ni idea de como conseguir serlo.

Había coincidido con Emilio Buale en “Mediterráneo”. Él es bombero del Ayuntamiento de Madrid, y yo flipaba con sus horarios. Se venía a Estepona, grababa 4 días, volvía, hacía una guardia y de nuevo para abajo. Recuerdo pensar cuando me dijo lo que ganaba, que no era mucho. Menudo ingenuo inmaduro era yo madre mía.

Le pedí consejo y fui a visitarlo al parque. Me indicó todo lo que tenía que hacer y le eché huevos, me puse a estudiar y a entrenar como un loco y después de 3 años conseguí entrar en Alicante. Fue un proceso muy, muy duro. Entre tanto salieron proyectos muy bonitos en televisión. Pase una buena temporada en “Arrayán”, serie líder de audiencia en Andalucía a niveles brutales. Doblábamos a las otras cadenas. Cuanto le debemos los actores andaluces a series como esta o “Plaza Alta” por donde casi todos los actores andaluces que conocéis han pasado antes o después. Mientras opositaba tuve muchísima suerte y me siguió saliendo trabajo. Pero ya no perdía el norte. Recuerdo salir de grabar un capítulo de “El comisario” y coger el coche e ir echando hostias para examinarme en Guadalajara y tener que pelearme por hacer el examen por llegar 5 minutos tarde… Muchos de mis amigos actores me decían que si hacía eso, es que realmente no quería ser actor. Siempre me lo tomé como una ofensa, pero ahora que lo pienso, quizás tenían razón.

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Mi primer trabajo compaginando profesiones. “Arde la calle” en 2006

El cerebro humano es increíble, y con los años va menguando la zona del riesgo y se va asentando la zona racional que hace que seamos más “maduros”.

Soy muy afortunado de poder trabajar como bombero y poder seguir luchando en la jungla actoral, pero soy consciente de que si me hubiese quedado sentado esperando a que sonase el teléfono, no habría llegado a donde estoy ahora. ¡No dejéis que os venza la pereza!

Yo no quería volver a los números rojos en la cuenta, a los trabajos parche de mierda, a tragarme el orgullo y pedirle dinero prestado a mi familia… No. Y no creo que se me pueda considerar menos actor por eso. Quería vivir más tranquilo. Y desde donde estoy ahora, veo claro y meridiano que tomé la opción correcta. Puedo hacer mucho más que lo que hacía antes. Me refiero a abrir más el abanico de proyectos artísticos. Puedo incluso producir y dirigir mis pequeños proyectos. Pero lo más importante, repito, es que me encanta lo que hago, y os aseguro, que si no me gustase, lo dejaría y empezaría de nuevo con otra cosa.

Los trabajos son como los mejores amigos de la infancia. Muchas veces pensamos que tenemos que aguantarlos porque están allí desde siempre, pero nada más lejos de la realidad. Si tenemos un amigo de toda la vida que se pasa con las confianzas y es un gilipollas, igual es el momento de mandarlo a tomar por culo y seguir con nuestra vida. Igual pasa con el trabajo.

¿Que porqué todo este rollo? Pues para que no os acomodéis. Preguntaos cuál sería vuestro trabajo ideal. Querer es poder. Que nadie os frene. Si lo podéis imaginar, podéis hacerlo.

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No podía imaginarme de pequeño que me iba a ver en este tipo de pifostios. Un incendio en San Blas en Alicante, marzo de 2015

La especialista en marca personal, mi paisana y amiga Arancha Ruiz, cuenta en su libro “El mapa de tu talento” algo muy interesante. Si tienes, por ejemplo, 40 años, muchas veces piensas que ya no puedes hacer nada más en la vida. Puede que ya te consideres un perro viejo en el trabajo y que con la comodidad que da saber lo que sabes, no quieres cambiar. Pero en realidad solo has trabajado 1/3 de tu vida profesional. Cuenta en este video que os recomiendo muy mucho, que según un estudio de la universidad de Oxford, más del 50% de trabajos que conocemos a día de hoy desaparecerán en 20 años. Da que pensar. ¿Realmente estáis trabajando en lo que os gusta? ¿Cuál es vuestro talento?

La vida está mal organizada. Nos obligan a elegir cual será nuestro trabajo cuando todavía somos unos niños. La mayoría de las veces nos dejamos llevar por la inercia de una mala elección y trabajamos en lo que nos va saliendo, que en muchos de los casos no tiene nada que ver con lo que hemos estudiado, y en otros muchos, no tiene nada que ver con nuestro talento personal, ya que el día que elegimos que estudiar no sabíamos ni lo que quería decir la palabra “talento”

Nos pasamos trabajando casi una tercera parte de nuestra vida y es inaceptable que lo hagamos en algo que no nos hace felices. Mi consejo es que le echéis huevos, que cojáis las riendas, y que trabajéis en lo que os gusta, que seguramente sea en lo que seáis mejores. No tengáis miedo a equivocaros.

Os queda mucha vida por delante para malgastarla en un trabajo que no os gusta.

Me llaman “El Justiciero”

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Esta semana recibí este tuit y me ha hecho meditar bastante.

Pableras, “El Justiciero”.

Mi mujer, que es santa de altar y con su paciencia infinita me escucha desbarrar y cagarme en todo, me comentaba que no quería ver como lo pasaba mal porque la gente no se diese cuenta de la que se le viene encima por no hacer las cosas bien. Me decía, que ya he repetido hasta la saciedad en las redes sociales lo que tienen que hacer los jugadores para defenderse del abuso que esta cometiendo la Agencia Tributaria (a partir de ahora “La Agencia”) con los jugadores de poker, que sino me habían hecho caso a estas alturas, que ya no podía hacer nada.

Pero bueno, como yo soy un cabezón de cojones, voy a explicaros una última vez la relación existente entre estos cuatro frentes que mantengo abierto, y en los que luchare con uñas y dientes hasta que consiga cambiar el abuso que se estamos sufriendo a día de hoy los jugadores españoles.

¿Que qué tienen en común el Casino Mediterráneo, Hendon Mob, Pokerstars y Montoro?

Así de primeras, tienen en común que todos quieren ganar dinero a toda costa sin preocuparse ni un poquito por el jugador, algo relativamente normal en la sociedad actual en la que nos encontramos. Pero bueno, vamos a relacionarlos poco a poco.

Desde hace unos años, el ministro Montoro y La Agencia, tienen por objetivo que los jugadores de poker, casino y apuestas deportivas tributen por sus ganancias. A lo que ganes, le restas lo que pierdes y por la cantidad que salga, tributas. Hasta aquí todo correcto.

La antigua legislación no reflejaba la desgravación de pérdidas dado el díficil control que conllevaba controlar éstas perdidas en los Casinos, pero a priori no importaba, ya que los Casinos tributaban, y tributan, por el dinero que ganaban (que es el dinero que perdía el jugador). De aquella manera todos vivíamos felices, Hacienda y jugadores.

Pero entró en la ecuación la variable del juego online y la cosa cambió, ya que de buenas a primeras era posible controlar exactamente lo que el jugador ganaba y perdía en las mesas, así que el gobierno decide cambiar la ley para poder sacar tajada del juego online, y poder hacer que los jugadores tuviesen que tributar por lo que ganaban, sumando este montante a los impuestos que ya recibían por casinos y salas. Hasta aquí, toco correcto. Abusivo, pero correcto.

En el terreno online, todo esto es muy fácil de controlar. Las empresas (ya sea Pokerstars, Bet365, 888, Bwin o la que sea) a solicitud de La Agencia, pasan un informe con lo que gana cada jugador a final de año (diferencia de saldo inicial a 1 de enero y saldo final a 31 de diciembre) ¿Pero que pasa con el juego “En vivo”? Pues que La Agencia se encuentra con un marrón descomunal, ya que excepto en algún caso extraño, ninguno de los casinos de España guarda facturas ni recibos de pago de casi ninguno de sus juegos. Igual con suerte conservan alguno, de algún premio gordo repartido en una máquina tragaperras o de algún torneo de poker, pero nada más, pero lo que es más grave, no guardan recibos de pérdidas de casi nada, sólo de algunos torneos de poker.

Como La Agencia no puede conseguir, como hace con el Online, recibos de los pagos que hacen los Casinos, recurren a la tan conocida picaresca española para ir a pescar el dinero de los jugadores. Y es cuando entra en juego Hendon Mob.

Hendon Mob, para quien no lo conozca, es una página web que publica regularmente las supuestas ganancias de los jugadores de poker en los torneos de todo el mundo, con un pequeño pero: Ellos mismos dicen que los datos que publican en su página no son del todo correctos y que no reflejan los pactos hechos por los jugadores, y especifican que las Agencias Gubernamentales no podrán utilizar esos datos para hacer sus “cuentas” para que tributen los jugadores. Además de que en algunos casos los datos que publican de un jugador corresponden a otro

Aquí ya deja de ser todo correcto. Todo empieza a estar mal, pero que muy, muy mal.

Si la Agencia quiere exigirle al jugador que pague por unas ganancias que dicen que ha ganado, debería, como mínimo, acompañarlo de un soporte documental válido, no de unos datos sacados de una página web, que como he dicho, ella misma especifica que no se pueden utilizar sus datos porque no pueden afirmar que sean reales.

Llegados a este punto, parece que la Agencia se da cuenta de su error, así que lo que hacen es pedirle a los Casinos que les indiquen los pagos que han hecho a los jugadores, y aquí es cuando todo se va a la mierda pero de verdad. Exceptuando algún caso puntual, los casinos no guardan información ninguna de lo que el jugador ha perdido o ha ganado, así que ¿Qué hacen los Casinos? (Redoble de tambores…) ¡Acudir a Hendon Mob para hacer los informes que les pide la Agencia! Con dos cojones.

Pero un momento, ¿Creíais que la cosa no podía empeorar? ¡Os equivocáis!

Como os decía, existen raras excepciones en las que nos encontramos con algún casino que sí guarda recibos de pago, firmados por los jugadores, en los que se especifica el dinero ganado ¡Bien por esos casinos! Ese es el documento que debería presentarnos La Agencia para reclamarnos nuestro dinero. Pero como no lo tienen en la mayoría de los casos, nuestra amiga La Agencia, decide que una hoja cutre en excel presentada por un casino donde dice lo que hemos ganado en sus instalaciones, copiada en realidad de una página web, es una prueba válida, y le exigen al jugador que tribute por ese dinero que el casino dice que ha ganado (información sacada en muchos casos como he dicho de Hendon Mob, repito). Y que si no estas de acuerdo y dices que ese dinero no lo has ganado tu, y para defenderte solicitas a La Agencia el documento que pruebe que los casinos te han hecho ese pago firmado por ti, te responden que te vayas a paseo. Que si no estás de acuerdo, pues que te vayas a los tribunales.

(Hago un KitKat aquí, para recordaros que esto es una historia real, no es un supuesto inventado para acojonaros. No. Para nada. Ojalá. Es lo que está haciendo ahora mismo La Agencia)

Llegados a este punto, imaginad el puteo que puede estar sufriendo la persona que está siendo inspeccionada. Y no acaba aquí el calvario. Imaginad que esa persona es aficionada a la Ruleta y al Black Jack (os aseguro que hay muuuuuucha gente). Y que ese jugador, se ha dejado un pastizal jugando a esos juegos, y como bien dice la ley, puedes desgravarte las pérdidas del juego, para restarlas a las ganancias (unas falsas ganancias en la mayoría de los casos) ¡Pues te jodes porque no puedes! Como os decía al principio, el casino no guarda esos archivos así que, o te vas a juicio para hacerle ver a un juez toda esta indefensión, o pagas, o te embargan lo que tengas.

Y de ahí viene mi lucha. De ahí el querer ejercer de Justiciero.

Quiero justicia con los Casinos y que nos entreguen justificantes de pérdidas, así que pongo hojas de reclamaciones cada vez que no se me entrega un justificante.

Quiero justicia con Hacienda y con Montoro y que el dinero que nos reclamen lo hagan con un soporte documental legal, algo que he denunciado a los organismos estatales y autonómicos correspondientes.

Quiero justicia con Hendon Mob y que nos den la opción de aparecer o no en su página web ya que no pueden asegurarnos que los datos que especifican sean reales, algo que he reclamado a protección de datos y que sigo luchando al estar localizados en las Islas Vírgenes Brítánicas donde carecen de Ley de Protección de Datos.

La justicia con Pokerstars da para otra entrada.

Pondré sólo un ejemplo de las muchas irregularidades que se están cometiendo.

Los abusos de los “monopolios” son indignantes. Al igual que pasaba con Telefónica cuando era la única operadora del país, parece que con Pokerstars nos toca tragar y no quejarnos. La última: Lanzar una promoción de “Spin&Go XXL” con una fecha de finalización, y pocas horas antes de que acabe la promoción, y sin haber entregado el premio gordo, cambiar la fecha de finalización, para que la gente siga jugando, buscando ese premio.

Primera oferta de Spin&Go

Unas horas antes de alcanzar las 23.59 del 26 de Marzo…

Este es sólo un ejemplo que demuestra que hacen lo que les sale de los cojones. Y seguirá pasando hasta que un día nos pongamos todos de acuerdo, les apretemos y dejen de hacerlo.

Ojalá llegue alguién como “Airtel” en su día cuando reinaba Telefónica y ponga en su sitio a la sala de la pica roja.